sábado, 11 de febrero de 2012
COMIENZO MI HISTORIA.
Nunca se supo el porqué, aunque se imaginaba todo el mundo, que fue debido a los grandes dolores que padecía,
pues de todos era sabido que tenía una artrosis muy avanzada y eso unido a lo solo que debía sentirse desde que
enviudó; el caso es que un buen día, domingo, a la hora de la misa mayor, para más señas, cogió su escopeta de caza,
la cargó con un cartucho, ya que no iba a necesitar más que eso y saliendo al balcón que daba a la plaza de la
iglesia, se disparó a bocajarro un tiro, bajo el mentón, que deshizo su cabeza literalmente.
Este fue mi tatarabuelo Tobias, padre de mi bisabuelo Demetrio, a su vez padre de mi abuelo Isaac, padre de mi
señor padre Manuel. Y eso unido a que enviudó muy joven y que le gustaban mucho las mujeres, es todo lo que sé
acerca de mi antepasado paterno; después y como es lógico le sucedio mi bisabuelo Demetrio, del que sé tan poco como
del primero, por cierto, también enviudó muy joven y con el mismo gusto por el sexo femenino; pero a este le quedó
una carga de tres niños pequeños, uno de ellos, mi abuelo Isaac, su hermano Víctor y su hermana Amelia. Y sobre todo
le quedó el gen de la sexualidad bien pronunciado o como quiera que se diga y que después se trasmitiría a todos los
descendientes, hasta mi generación, posteriormente y al parecer, ha disminuido notablemente pues la siguiente ha
sido lo contrario, ni mis sobrinos ni mi hija, han tenido prisa alguna por tener pareja ni mucho menos por tener
hijos la verdad es que mis hermanos los pequeños tampoco. Pero aunque las generaciones últimas no me creerán, yo sé
que es debido a la información y a las facilidades para evitarlo, que hay hoy y que no teníamos en la mia. Ya más
adelante y a medida que transcurra la narración iréis viendo a que me refiero.
Pues como he dicho antes mi bisabuelo Demetrio se encontró con tres hijos y siendo él un hombre poco hogareño,
estos tres hijos tuvieron una educación muy descuidada, por no decir que no tuvieron ninguna, sobre todo los dos
chicos, que se pasaban el día en la calle y haciendo trastadas por el pueblo, la chica tuvo más suerte puesto que
la llevaron a casa, unos familiares y estuvo mejor atendida y mejor educada. Por lo que mi madre me contó, ellos,
los dos chicos, se pasaban el día zurrándose, nunca se llevaron bien. Con todo y con eso mi abuelo logró estudiar
y con notas muy decentes, he hizo la carrera de perito agrónomo, su hermano creo que también estudió, aunque no
sé para que, nunca ejerció (mi abuelo. Del tío Víctor no sé que fue, salvo porque en la actualidad me he encontrado
casualmente con un nieto suyo y a raíz de esto también con su hija.
FIN DE ESTA PARTE, CONTINUARÁ.
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