domingo, 25 de marzo de 2012

"DE VACACIONES A LA PENÍNSULA"

¡Ya queda menos! solo una semana, de hoy en ocho días ya estaremos todos en casita, supongo que dando la cena al pequeño, luego el baño, y a la cama; vendrán como siempre con ganas de descansar, porque es un día tremendo, muy cansado, ¡hay que ver desde que uno se levanta y acaba de hacer las maletas, que si nos ponemos en marcha, que si el coche, el niño, la silla, etc. luego una hora para llegar al aeropuerto, que si voy a entregar el coche, porque ¡claro! como nadie podía ir a llevarlos, tuvieron que pedir un coche a la empresa y luego dejarlo en el aparcamiento de la empresa, mientras tanto ella se ha puesto a la fila para cojer sitio e ir avanzando, para facturar las maletas, pero como son dos maletas, la silla del niño, el bolso de él, más el de mano de ella, las cazadoras, porque aquí hace muy bueno, pero al llegar a Madrid hará frío, por lo menos para una cazadora o chaquetón;
una vez subidos al avión, el padre tiene que coger encima al pequeño y atarselo a la cintura, -esperemos que se mueva poco- ¡es buen chiquillo!el vuelo que dura casi tres horas, bajarse, que esa es otra desde que la primera persona se pone de pie, hasta que sales, también se tarda, también, luego en Madrid llegar a la sala de las cintas, que no es como en Fuerteventura, que aunque está creciendo, el aeropuerto, lo dominas todo, casi con la vista, pero el de Madrid, hay el de Madrid, -a veces hay que caminar más de un kilómetro- después la espera en la cinta, empiezan a salir las maletas, una, otra, otra, ¡hay viene la nuestra! a no, es parecida, y después de más de un cuarto de hora, ¡por fín! esa sí es y luego la otra y el bolso, ¡ale, ya tenemos todo! se ponen en marcha y en pocos minutos salen por las puertas, y ahí estamos nosotros esperándolos. Comienzan mis gritos, mis gestos, y por fín los abrazos, cuando termino con los tres me dedico al pequeño. Lo extraño de la última vez que estuve allí, y solo hace un mes y medio, pero a crecido, está precioso, el se alegra mucho de verlos, lo expresa con la alegría de su rostro y con las risas, no para quieto ni un momento, señal también de que está nervioso, nos vamos acomodando; cuesta un poco meter las dos maletas, y la silla del niño en el maletero, pero por fín cabe todo, adelante se sienta mi yerno, y atrás el abuelo, la mamá, y en la silla, el niño, yo conduzco, el abuelo está cansado.
Bruuuuuummmmmmmmmmmmmmmmmm brrrrrrrruuuuuuuuuummmmmmmmmm, llegándo a casa. ¡ah oh, que felicidad! por fin descansaremos; -oh no los perritos nos esperan- y se alborotan todos no nos dejan ni entrar las maletas, uf quieto, quietos. Ya por fín entramos, son las ocho y media de la tarde, todo el día danzando, AGOTADOR.

sábado, 17 de marzo de 2012

TODAS; DE NOMBRE: CLARA.

¡Si, sí, como os lo digo! en aquél entonces se conseguía la mayoría de edad a los 21 años, y además era costumbre que las bodas las decidieran los padres y sin pedir la opinión de las(os) hijas(os)el motivo era unir capitales y de ese modo engrandecerlos, así se llegaron a conseguir verdaderas fortunas; también es verdad que solo ocurría en las casas de cierto nivel social, en los hogares modestos, no, en estos afortunadamente se casaban a gusto de los interesados, los novios(as).
Entonces prosigo con la historia, ya dije que mis bisabuelos tenían pensada la boda de su hija Clara, que es como se llamaba mi abuela, pero también mi bisabuela y luego una prima segunda, después llegué yo con el mismo nombre y más tarde otra prima,y su hija; así supongo que seguirá la saga de las Claras. Pues a mi abuela la obligaron sus padres a dejar de salir con su teniente del ejército, del que creo que estaba muy enamorada, para obligarla a salir con su primo Isaac, que era un cabeza loca pero tenía terrenos en el pueblo de al lado y toda su familia era rica. Mientras tanto mi abuela que era una mujer guapa donde las hubiera, alta, simpática y algo muy valorado en aquellos tiempos, por la gente humilde, que era muy campechana con todo el mundo, tan pronto la veías hablando con chicas hijas de los empleados de la casa, como con los propios empleados o la abuela preguntaba ¿donde está clara? y había que contestarle, ha ido a casa de un empleado a ver a su mujer que acaba de dar a luz y le a llevado unas ropitas. La boda se celebró por todo lo alto, en la propia casa de los bisabuelos, allí se hizo la pedida de mano, allí le hicieron la fiesta de la puesta de largo y allí se organizó una grandiosa comida con la asistencia de las personalidades de la provincia de aquél entonces, nombres que yo haya oído nombrar, por ejemplo: Pinilla (el político), toda la plana católica, que entonces era mucha y tenía mucha fuerza en este país también asistieron compañeras del colegio de Valladolid de la abuela, de cuando estudió y además salió una crónica en el periódico de entonces, en la que decía: Que santificaron sus amores; Don. tal, tal y cual.... Acudieron numerosas personalidades y los salones se encontraban llenos de bellísimas señoritas..... ¡en fín! la época era así. Hubo baile, amenizado con una banda de música de un pueblo vecino y todo el mundo lo pasó muy bien, al decir del periódico y según me ha contado mi madre a mí.Bueno sigo otro día.