¡Si, sí, como os lo digo! en aquél entonces se conseguía la mayoría de edad a los 21 años, y además era costumbre que las bodas las decidieran los padres y sin pedir la opinión de las(os) hijas(os)el motivo era unir capitales y de ese modo engrandecerlos, así se llegaron a conseguir verdaderas fortunas; también es verdad que solo ocurría en las casas de cierto nivel social, en los hogares modestos, no, en estos afortunadamente se casaban a gusto de los interesados, los novios(as).
Entonces prosigo con la historia, ya dije que mis bisabuelos tenían pensada la boda de su hija Clara, que es como se llamaba mi abuela, pero también mi bisabuela y luego una prima segunda, después llegué yo con el mismo nombre y más tarde otra prima,y su hija; así supongo que seguirá la saga de las Claras. Pues a mi abuela la obligaron sus padres a dejar de salir con su teniente del ejército, del que creo que estaba muy enamorada, para obligarla a salir con su primo Isaac, que era un cabeza loca pero tenía terrenos en el pueblo de al lado y toda su familia era rica. Mientras tanto mi abuela que era una mujer guapa donde las hubiera, alta, simpática y algo muy valorado en aquellos tiempos, por la gente humilde, que era muy campechana con todo el mundo, tan pronto la veías hablando con chicas hijas de los empleados de la casa, como con los propios empleados o la abuela preguntaba ¿donde está clara? y había que contestarle, ha ido a casa de un empleado a ver a su mujer que acaba de dar a luz y le a llevado unas ropitas. La boda se celebró por todo lo alto, en la propia casa de los bisabuelos, allí se hizo la pedida de mano, allí le hicieron la fiesta de la puesta de largo y allí se organizó una grandiosa comida con la asistencia de las personalidades de la provincia de aquél entonces, nombres que yo haya oído nombrar, por ejemplo: Pinilla (el político), toda la plana católica, que entonces era mucha y tenía mucha fuerza en este país también asistieron compañeras del colegio de Valladolid de la abuela, de cuando estudió y además salió una crónica en el periódico de entonces, en la que decía: Que santificaron sus amores; Don. tal, tal y cual.... Acudieron numerosas personalidades y los salones se encontraban llenos de bellísimas señoritas..... ¡en fín! la época era así. Hubo baile, amenizado con una banda de música de un pueblo vecino y todo el mundo lo pasó muy bien, al decir del periódico y según me ha contado mi madre a mí.Bueno sigo otro día.
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